La montaña rusa de emociones después de una separación.
Cómo se siente y cómo se presenta la ansiedad por separación y cómo puede llegar a destruir tanto nuestro diario vivir.
La ansiedad por separación puede venir tras diferentes escenarios como los siguientes, proceso de desapego emocional y físico de un ser querido que ya no está y trascendió, una separación emocional y física de una relación amorosa, tras el fallecimiento de
un animalito, mudarse a otro país etc.
La ansiedad es un sentimiento normal, pero se convierte en un trastorno cuando es excesivo, persistente e interfiere con la vida.
Yo describo a la ansiedad como pensamientos repetitivos de añoranza, tristeza o coraje hacia un evento traumático en tu vida, como los que describí al inicio de este blog. So pensamientos que se repiten día tras día que cuando le prestamos atención nos generan
una emoción sea de tristeza, enojo, incomodidad. Esta emoción se almacena en nuestro cuerpo emocional creando más pensamientos de esta frecuencia y cada vez que se presentan a través del día estos pensamientos vuelven y provocan esta emoción tan desagradable.
Podemos sentir palpitaciones aceleradas, dolor de pecho, que nos falta el aire, tristeza extrema, ganas de huir, inquietud en el cuerpo, sentimiento de desesperación, pensamientos agravados de muerte. La ansiedad tiene diferentes niveles de intensidad y es
situacional en la manera en la que cada cual lo experimenta. Pero cuando no sabemos identificarlo es atemorizante casi ya que muchos no saben salirse de este hoyo de emociones oscuras cuando se presentan.
Cuando pasamos por un proceso de separación emocional y física, la mente como ya tiene de costumbre escuchar y ver a ciertas personas o estar en lugares específicos cuando se le presenta un cambio la mente y por consecuencia el cuerpo entra en una crisis. ¿Que
quiero decir con esto? Que la mente y el ego detestan los cambios porque no le gusta que le cambien los muñequitos y que esto produce una sensación de desprotección por ende viene acompañando el miedo.
Cuando nos separamos no sufrimos por lo que vemos, si no por lo que pensamos. Sufrimos por la historia que nos estamos haciendo en la mente. Te doy un ejemplo, cuando te separas no lloras porque te estas hiendo o esa persona se está yendo, lloras y te duele
por los pensamientos que escuchas en tu mente que dicen algo así “nunca más le voy a volver a ver, le voy a extrañar tanto, las cosas pudieran haber sido distintas si esto hubiera sido tal, me tocara comenzar de nuevo etc. Esta es la trama que nos hacemos,
claro cosas que posiblemente pasen a raíz de una separación, pero quiero que te des cuenta de que son tus pensamientos quienes te están haciendo el daño mayor, no tu realidad. ¿Porque aparte de lo que estás pensando, estas bien? Con esta pregunta te das cuenta
de que la mente es muy poderosa y que, si caemos en la trampa de estos pensamientos que nos visitan y que se repiten día tras día ya que formulas un patrón de pensamiento, es muy fácil que nos deprimimos, que sintamos ansiedad, desmotivación, desinterés etc.
Yo me separé hace poco de mi expareja y fue un proceso muy retador y doloroso, pero en el aprendí muchas cosas y por eso quiero compartirte estas herramientas que utilicé y me fueron muy útiles.
Los primeros días me la pasaba llorando, miles de emociones, la sensación de que mi cuerpo físico está muriendo, tristeza extrema, desinterés por todo, solo quería dormir, extrema somnolencia, irritabilidad, poco casi ningún apetito.
Me di cuenta con los días que los mismos pensamientos me visitaban diarios uno que otro nuevo llegaba a querer joderme la vida un poco más, pero por lo general eran los mismos.
Atendí detalladamente como me hacía sentir cada pensamiento recurrente, donde sentía feo si en el corazón en mi barriga.
Decidí poner en práctica un ejercicio que me inventé y fue uno que sentí que me salvó la vida. Me hablaba tal y como si fuese alguien fuera de mi cuerpo. ¿Y cada vez que llegaba estos pensamientos tomaba una respiración honda y me decía “Fabiola, este pensamiento
lo reconoces cierto? ¡Vino ayer! Aparte de este pensamiento estas bien mi amor, mira estas en tu trabajo o en tu casa, estás bien, tienes comida, nada te falta tienes a gente que te ama, ¿te sientes triste? ¿Lo sé y es válido, pero estas bien ok?
A algunos les podrá parecer un poco loco el hablarse, pero esto puede ser una conversación interna silenciosa, pero te hablas y te consuelas tu como si lo hiciera otra persona. ¡¡NO SABES LO MARAVILLOSO Y PODEROSA QUE ES ESTA HERRAMIENTA!! ¡No me creas, inténtalo!
¡¡Cuando uno está deprimido y pasando por estas noches oscuras del alma nada de lo que te digan los demás sirve de consuelo hasta a veces te molesta que te digan que todo va a estar bien porque tu mente lo ve imposible, lo ve lejos de lo que puede ser tu realidad
porque te encuentras dentro de la tristeza y esto es normal!! Por eso hacerte tu propio acompañamiento es tan maravilloso porque tú puedes ser honesto u honesta contigo misme, puedes decirte exactamente lo que sientes y vulnerante ante ti. Esto disminuyó tanto
mi ansiedad y mi tristeza día con día mientras más y más lo aplicaba. Lo hacía en mi casa, en la calle, en mi trabajo y nadie se daba cuenta. Cada vez más me sentía más en control de mis emociones y no sentía esa sensación de muerte de que se me estaba acabando
el mundo cuando esos pensamientos llegaban.
Recuerdo que me daba mucha ansiedad estar en sitios públicos, un ejercicio que me ayudó mucho fue ponerme la mano en el pecho y respirar hondo donde quiera que estuviese y viniera un pensamiento y una emoción fuerte. Seguido por dictarme esto “tranquila estamos
haciendo compras, está bien solo te sientes un poco abrumada, es parte de, te amo. Narrar lo que estuviese haciendo y reconocer la emoción que estaba sintiendo y dejándome saber que estaba bien era justamente lo que sentía que necesitaba en esos momentos,
seguido por decirme te amo es devolviéndole el amor que el alma busca en estos tiempos y entender que el amor propio puede llegar a proporcionarte esto es maravilloso y muy bonito.
Lo más importante es entender que la tristeza, el manjar de emociones, la montaña rusa de sentimientos es normal y que acompañarte es tan importante y lo único que te sacará de ese estado mental. Es importante, aunque las ganas no den estar ahí para ti, en
darte lo mejor, aunque no lo sientas, en alimentarte porque tu cuerpo no merece maltrato de tu parte ya basta con las emociones, el obligarte hacer las cosas que solían gustarme. En salir de la monotonía, en salir así no tengas muchas ganas, en rodearte de
personas que te quieran. Les comento que, si no fuese por mi familia no sé qué sería de mí, en estos tiempos fueron quienes me ayudaron a distraerme, quienes me ayudaron junto con mi contribución de ayudarme y acompañarme a repararme. Cada día se vuelve el
proceso un poquito más ligero.
Espero te lleves algo de este blog, me encantaría escuchar sus historias y poder acompañarnos en el proceso. ¡Acepto mensajes privados por Instagram o Facebook, un abrazo de luz!
¡Quiero decirte que pronto te encontrarás con el TÚ de mañana y créeme cuando te diga que está bien, más fuerte y muy feliz! Puedes con esto!
La ansiedad por separación puede venir tras diferentes escenarios como los siguientes, proceso de desapego emocional y físico de un ser querido que ya no está y trascendió, una separación emocional y física de una relación amorosa, tras el fallecimiento de
un animalito, mudarse a otro país etc.
La ansiedad es un sentimiento normal, pero se convierte en un trastorno cuando es excesivo, persistente e interfiere con la vida.
Yo describo a la ansiedad como pensamientos repetitivos de añoranza, tristeza o coraje hacia un evento traumático en tu vida, como los que describí al inicio de este blog. So pensamientos que se repiten día tras día que cuando le prestamos atención nos generan
una emoción sea de tristeza, enojo, incomodidad. Esta emoción se almacena en nuestro cuerpo emocional creando más pensamientos de esta frecuencia y cada vez que se presentan a través del día estos pensamientos vuelven y provocan esta emoción tan desagradable.
Podemos sentir palpitaciones aceleradas, dolor de pecho, que nos falta el aire, tristeza extrema, ganas de huir, inquietud en el cuerpo, sentimiento de desesperación, pensamientos agravados de muerte. La ansiedad tiene diferentes niveles de intensidad y es
situacional en la manera en la que cada cual lo experimenta. Pero cuando no sabemos identificarlo es atemorizante casi ya que muchos no saben salirse de este hoyo de emociones oscuras cuando se presentan.
Cuando pasamos por un proceso de separación emocional y física, la mente como ya tiene de costumbre escuchar y ver a ciertas personas o estar en lugares específicos cuando se le presenta un cambio la mente y por consecuencia el cuerpo entra en una crisis. ¿Que
quiero decir con esto? Que la mente y el ego detestan los cambios porque no le gusta que le cambien los muñequitos y que esto produce una sensación de desprotección por ende viene acompañando el miedo.
Cuando nos separamos no sufrimos por lo que vemos, si no por lo que pensamos. Sufrimos por la historia que nos estamos haciendo en la mente. Te doy un ejemplo, cuando te separas no lloras porque te estas hiendo o esa persona se está yendo, lloras y te duele
por los pensamientos que escuchas en tu mente que dicen algo así “nunca más le voy a volver a ver, le voy a extrañar tanto, las cosas pudieran haber sido distintas si esto hubiera sido tal, me tocara comenzar de nuevo etc. Esta es la trama que nos hacemos,
claro cosas que posiblemente pasen a raíz de una separación, pero quiero que te des cuenta de que son tus pensamientos quienes te están haciendo el daño mayor, no tu realidad. ¿Porque aparte de lo que estás pensando, estas bien? Con esta pregunta te das cuenta
de que la mente es muy poderosa y que, si caemos en la trampa de estos pensamientos que nos visitan y que se repiten día tras día ya que formulas un patrón de pensamiento, es muy fácil que nos deprimimos, que sintamos ansiedad, desmotivación, desinterés etc.
Yo me separé hace poco de mi expareja y fue un proceso muy retador y doloroso, pero en el aprendí muchas cosas y por eso quiero compartirte estas herramientas que utilicé y me fueron muy útiles.
Los primeros días me la pasaba llorando, miles de emociones, la sensación de que mi cuerpo físico está muriendo, tristeza extrema, desinterés por todo, solo quería dormir, extrema somnolencia, irritabilidad, poco casi ningún apetito.
Me di cuenta con los días que los mismos pensamientos me visitaban diarios uno que otro nuevo llegaba a querer joderme la vida un poco más, pero por lo general eran los mismos.
Atendí detalladamente como me hacía sentir cada pensamiento recurrente, donde sentía feo si en el corazón en mi barriga.
Decidí poner en práctica un ejercicio que me inventé y fue uno que sentí que me salvó la vida. Me hablaba tal y como si fuese alguien fuera de mi cuerpo. ¿Y cada vez que llegaba estos pensamientos tomaba una respiración honda y me decía “Fabiola, este pensamiento
lo reconoces cierto? ¡Vino ayer! Aparte de este pensamiento estas bien mi amor, mira estas en tu trabajo o en tu casa, estás bien, tienes comida, nada te falta tienes a gente que te ama, ¿te sientes triste? ¿Lo sé y es válido, pero estas bien ok?
A algunos les podrá parecer un poco loco el hablarse, pero esto puede ser una conversación interna silenciosa, pero te hablas y te consuelas tu como si lo hiciera otra persona. ¡¡NO SABES LO MARAVILLOSO Y PODEROSA QUE ES ESTA HERRAMIENTA!! ¡No me creas, inténtalo!
¡¡Cuando uno está deprimido y pasando por estas noches oscuras del alma nada de lo que te digan los demás sirve de consuelo hasta a veces te molesta que te digan que todo va a estar bien porque tu mente lo ve imposible, lo ve lejos de lo que puede ser tu realidad
porque te encuentras dentro de la tristeza y esto es normal!! Por eso hacerte tu propio acompañamiento es tan maravilloso porque tú puedes ser honesto u honesta contigo misme, puedes decirte exactamente lo que sientes y vulnerante ante ti. Esto disminuyó tanto
mi ansiedad y mi tristeza día con día mientras más y más lo aplicaba. Lo hacía en mi casa, en la calle, en mi trabajo y nadie se daba cuenta. Cada vez más me sentía más en control de mis emociones y no sentía esa sensación de muerte de que se me estaba acabando
el mundo cuando esos pensamientos llegaban.
Recuerdo que me daba mucha ansiedad estar en sitios públicos, un ejercicio que me ayudó mucho fue ponerme la mano en el pecho y respirar hondo donde quiera que estuviese y viniera un pensamiento y una emoción fuerte. Seguido por dictarme esto “tranquila estamos
haciendo compras, está bien solo te sientes un poco abrumada, es parte de, te amo. Narrar lo que estuviese haciendo y reconocer la emoción que estaba sintiendo y dejándome saber que estaba bien era justamente lo que sentía que necesitaba en esos momentos,
seguido por decirme te amo es devolviéndole el amor que el alma busca en estos tiempos y entender que el amor propio puede llegar a proporcionarte esto es maravilloso y muy bonito.
Lo más importante es entender que la tristeza, el manjar de emociones, la montaña rusa de sentimientos es normal y que acompañarte es tan importante y lo único que te sacará de ese estado mental. Es importante, aunque las ganas no den estar ahí para ti, en
darte lo mejor, aunque no lo sientas, en alimentarte porque tu cuerpo no merece maltrato de tu parte ya basta con las emociones, el obligarte hacer las cosas que solían gustarme. En salir de la monotonía, en salir así no tengas muchas ganas, en rodearte de
personas que te quieran. Les comento que, si no fuese por mi familia no sé qué sería de mí, en estos tiempos fueron quienes me ayudaron a distraerme, quienes me ayudaron junto con mi contribución de ayudarme y acompañarme a repararme. Cada día se vuelve el
proceso un poquito más ligero.
Espero te lleves algo de este blog, me encantaría escuchar sus historias y poder acompañarnos en el proceso. ¡Acepto mensajes privados por Instagram o Facebook, un abrazo de luz!
¡Quiero decirte que pronto te encontrarás con el TÚ de mañana y créeme cuando te diga que está bien, más fuerte y muy feliz! Puedes con esto!



Comments